Un paso en falso fue el que dio ayer la Selección Argentina de handball en su versión masculina al caer por un contundente 26 a 10 ante Francia, en Toulon, en el marco del primer partido amistoso de cara al Mundial que se desarrollará en España a partir del próximo viernes, y en el que el combinado albiceleste, con el oriundo de Lanús Federico Pizarro en sus filas, debutará el sábado contra Montenegro en el Grupo A.
Sin el juego colectivo que supo evidenciar en la clasificación a los Juegos Olímpicos y aún más lejos del rendimiento expuesto en el Mundial pasado, cuando sorprendió a propios y extraños en Suecia al llegar al octavo puesto, el equipo que conduce Eduardo Gallardo no le encontró la vuelta a un rival de gran envergadura, pues es el actual campeón de todas las competencias importantes de la disciplina.
En torno al rendimiento de Pizarro, lo destacado fue su intento individual, pero sin hallar la relevancia esperada, pues en conjunto hubo problemas de coordinación, algo que se certificó en el tanteador definitivo.
El jugador de Sedalo estuvo carente de ideas y se vio absorbido por una marca que no lo dejó maniobrar con libertad.
Revancha
Mañana será turno de la revancha. Francia será una vez más el rival de turno y será el cruce final antes del arranque de la competencia oficial en el certamen.
Para los Gladiadores será momento para recuperar la memoria, esperar una mejora y llegar de la forma ideal al campeonato más trascendental.