Tras caer con el Pirata, el elenco del Viaducto se quedó sin chances de coronar el semestre con el título en el Torneo Inicial y por eso se mentaliza para lo que será el duelo con Atlético Rafaela, por la última fecha del certamen.
La despedida de Arsenal de su gente fue con un resultado impensado desde las cifras, 4 a 1 en contra frente al efectivo Belgrano de Córdoba; pero como si hubiera sido al revés el marcador desde las tribunas vivaron al equipo del Viaducto como si estuviera en carrera por el campeonato -y algo más también-, siendo los casos de mayor ovación para Nicolás Aguirre -recibido de ídolo- y Martín Nervo, que convirtió su primer gol en Primera División.
Ambos fueron pilares del Celeste y Rojo, que en lo individual y colectivo no rindió a la altura de las circunstancias pese a contar con muchas chances y no merecer ese tanteador que fue abultado ante un elenco cordobés que copió muy bien el modelo y por eso el conjunto conducido por Gustavo Alfaro esta vez bebió de su propia medicina.
El plantel, por lo pronto, volvió al trabajo ayer por la tarde en Sarandí y hoy empezará a pensar en Atlético de Rafaela para el sábado a primer turno en el cierre de Torneo Inicial, y después habrá vacaciones hasta el 6 de enero, con el dato de que entre el 14 y el 24 realizará pretemporada en Tandil y el 31, casi seguro, enfrentará a Vélez por la Super Copa Argentina en San Luis.
El entrenador, que sorprendió en la formación inicial con Martín Rolle -flojo su trabajo- por Matías Zaldivia y ni siquiera dejó en el banco a Eduardo Casais, fue claro en el testimonio: "A los jugadores los felicité por la campaña y les dije que si moríamos había que hacerlo de pie". Luego, del encuentro analizó: "Podíamos perder 2 a 1 o 6 a 1 pero dejamos todo y lo feo es que perdiste. Fue un partido extraño que se nos hizo cuesta arriba desde el arranque".
Su balance perentorio de la temporada fue el siguiente: "Estábamos sobrados después de ganar la Copa Argentina y de poder participar de la próxima Copa Libertadores. Y en el torneo dimos batalla, pero no quedaron chances".
Así lo vivieron Nervo fue claro al señalar que "dimos todo y nos vamos con la frente alta". El capitán, a su vez, destacó a su hinchada: "El hincha es muy fiel y sabe que dejamos todo. Estamos muy agradecidos por su apoyo". En torno a su conversión, indicó: "El gol lo grité con todo, no sabía cómo festejar, pero sirvió de poco".
Con poco ánimo, pero reconfortado al ver a su esposa y pequeña hija, Diego Braghieri, que terminó jugando de centrodelantero, puntualizó: "No es común que me vaya a jugar arriba, pero estábamos abajo y queríamos llegar a pelear el campeonato, fue un resultado muy abultado para lo que fue el partido".
El cierre es para Aguirre, quien sostuvo: "Estuvimos un poco dormidos en el primer tiempo, nos hicieron dos goles, pero no era para tanto. Descontamos, arriesgamos todo, creo que el equipo dio todo, así que nos fuimos, no contentos, pero conformes".
Y agregó: "Ahora nos queda cerrar bien el año, ganamos la Copa Argentina, tenemos la Libertadores por delante y quiero agradecerle a la gente el aplauso final. En lo personal no creo ser ídolo, todos se entregan por igual, pero fue una satisfacción grande esa despedida de la gente".