Los comerciantes dicen que desde abril la situación se volvió complicada y que "si a un cliente le hacen la multa, no vuelve más". En Wilde centro, el panorama presenta calles con gran merma de autos y peatones.
Según los comentarios de varios comerciantes de la avenida Mitre al 700 en Avellaneda y adyacencias, las ventas cayeron entre un 25 y 30 por ciento en abril y lo que va de mayo, producto, mayormente, de la aplicación del estacionamiento medido que rige desde enero, pero que, paradójicamente, es un sistema poco conocido por los propios vecinos y visitantes, inclusive lejos de bajar su número los "trapitos" cada vez son más.

Consultado el titular del Centro de Comerciantes, Roberto García Parada, precisó que "el tema del estacionamiento está en una nebulosa en cuanto a su funcionamiento, hay operativos de agentes con pecheras amarillas haciendo boletas a los que están mal estacionados o que no pagaron en los lugares permitidos. Si a un cliente le hacen la boleta, lo perdemos, no vuelve más".

García Parada, confirmó los datos de otros comerciantes, en cuanto a que "las ventas bajaron entre un 25 y 30 por ciento de abril hasta ahora, entre el estacionamiento, el problema del dólar y la gente que cuida mucho la plata y estira los tiempos de sus compras, allí están los factores de este momento en baja. Lo mismo pasa cuando uno repone mercadería, debe cubrir sus pagos y no pasarse. Las ventas con tarjetas también bajaron en ese mismo porcentaje".

El dirigente comercial, indicó además que "en febrero y marzo no hubo este parate, se vendió, todo comenzó en abril y cuando controlaron más el estacionamiento, que sin dudas persigue un fin recaudatorio, no ordenó en nada el tránsito como dijeron. Si los trapitos trabajan más que nunca. Un colega me dijo que en Wilde es peor, hay calles desiertas porque nadie estaciona".

Otra mirada

Por su parte, el dirigente y concejal suplente de Libres del Sur en el FAP, Leonardo Urrejola, sostuvo que "las quejas de comerciantes por el estacionamiento medido son muchas. Las ventas han caído drásticamente en los últimos meses. La mayoría no quiere hablar por temor a que los perjudiquen más. Haremos desayunos de trabajo con comerciantes, para ver si se puede hacer algo. Nunca fueron consultados".