De nada valieron proyectos y pedidos legislativos para mejorar la ruta provincial 14. También hay mucha inseguridad
El Camino General Belgrano a la altura de Lanús y Avellaneda “está abandonado a su suerte”, según habitantes de barrios cercanos, porque “el cruce con Bustamante en Gerli y con otras arterias está roto, hay pozos, sigue la tierra al costado y sólo mandaron cascotes que son un peligro para transeúntes y coches”. A su vez pasajeros de líneas intercomunales que circulan por la ruta 14 -es provincial- aseguran que “los colectivos se tambalean, nadie viaja tranquilo y encima hay inseguridad total en las paradas porque cerca hay barrios de emergencia tanto en Lanús como de Avellaneda”. Si bien hubo proyectos y pedidos legislativos para remodelar el camino, ninguna obra se realizó -sólo una aparte a la altura de Quilmes- y el camino Belgrano sigue con escasa iluminación y por ello al caer la tarde, “es común que los coches deban bajan la velocidad y reciban atentados con piedrazos con ánimo de robo y, si alguien para termina con cuatro o cinco jóvenes apuntando con pistolas o armas blancas. Hace meses mataron a una chica”, señaló Néstor Abues, que ha reunido vecinos para efectuar reclamos ante los dos municipios. Ser valiente Otro de los vecinos, José Abate, graficó que “las roturas del camino son una constante, hay que ser valiente para pasar por allí de noche, en mi caso hace años que vivo en la zona y ahora trato de entrar por otro lado. A la altura del barrio Santa Teresita (Monte Chingolo) también existen problemas de pozos y es una zona anegable”. José, insistió en que “el cruce con Bustamante parece bombardeado, es en la zona de la fábrica de enlozados, es patético al extremo, esto viene desde hace años y nunca hicieron nada. Cada tanto alguien hecha cascotes pero esto es una ruta provincial y al final se pelean si lo debe arreglar Avellaneda o Lanús. Sólo hubo reparaciones en el puente de Gerli que está transitable, pero hacia la zona del camino no hay nada, las paradas de colectivos no existen, son pocos los vecinos que se animan a esperar en esas condiciones, pero hay quienes no tienen otro remedio”.