La Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo y el municipio actuaron en el caso; ahora trata de cumplir con las normas pedidas para volver a trabajar en la elaboración de entretenimientos para mascotas.
La cooperativa Huesitos Wilde Limitada fue inaugurada el 18 de octubre de 2007, una fábrica recuperada para la fabricación de entretenimientos para mascotas que desde entonces albergo a 40 operarios que se dedicaron a la actividad sin ninguna clase de problemas. Pero desde el año pasado, las instalaciones fueron inspeccionadas varias veces por la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) y en uno de esos operativos llegó la primera clausura, el 26 de enero de 2010, la segunda fue el 18 de agosto, pero tras la clausura también municipal hace dos semanas ahora buscan solucionar el problema inscribiéndose como corresponde y pagando, lo cual se les hace difícil.
Detención En la segunda clausura, por orden judicial fue detenido Marcelo Quiroz, su titular, quien dijo “me catalogaron como empresario y soy un simple operario”. El trabajador, señaló “me dijeron que fue por violación de faja de clausura, pero nosotros tenemos que comer, no queremos robar, no nos dieron alternativa”. Reúnen fondos María Alejandra, secretaria de la cooperativa, precisó que “esta semana ingresamos al Proyecto de Reconversión Industrial (PRI) que implica un seguro ambiental que sale caro, pero juntamos los fondos para pagar”. El tema, es que “necesitamos una prórroga para poder trabajar y producir, hace mucho que no estamos trabajando, hay días que podemos entrar a limpiar, cuestan mucho los gastos y hacemos guardia para evitar los robos”. Tienen en realidad, según constataron, un sólo producto contaminante que es el nonilfenol, un detergente no biodegradable. Si hubieran accedido a una pauta de cambiarlo todo sería distinto, pero la clausura pudo más y las fuentes de trabajo de casi medio centenar de personas espera una solución inmediata.