Desde la comuna, se indicó que “como estrategia para minimizar la venta ilegal de agua, se contrató una cooperativa que se ocupa del control y distribución interna del agua, se cambió la empresa proveedora y se etiquetó los botellones con leyendas claras que establecen la “No comercialización del producto”. En tanto, la nueva empresa trabajó en una transición debido a que la anterior fue declarada “agente contaminante”. Se adelantó 23 días la provisión y se evitaron reclamos.