Desde el Centro Deportivo y Educativo para Discapacitados de Lanús creado recientemente por María Elena Claros -ex integrante del seleccionado e basquetbol sobre ruedas- y Carlos Alberto Marcos, se impulsan actividades adaptadas. Ya tiene personería jurídica y entre sus integrantes se encuentra Alberto Ocampo, que fuera medalla de bronce en una olimpíada. Si bien los disminuidos físicos tienen cabida en el club Olimpo de Villa de los Industriales -Santiago Plaul 2122-, sueñan con un lugar propio para desarrollarse y con esparcimiento para los discapacitados motores. La formación tiene su historia. María Elena es de Río Negro, aunque vivió en La Matanza -donde fue jugadora-, desde hace seis años está en Lanús y allí quiere terminar el secundario. Si bien su paso su paso por el seleccionado nacional fue breve, le sirvió para acumular experiencia. Ocurrió que la silla de ruedas profesional asignada, muchas veces era utilizada por otro compañero lo que dificultaba su entrenamiento. Prefirió alejarse, pero su deseo de jugar continúa vivo. Silla propia Luego de varias gestiones, la silla de ruedas fue donada por el intendente Díaz Pérez gesto que María agradeció porque su costo era imposible alcanzar. Pero necesitaban un lugar done pudieran entrenar, entonces se abrieron las puertas del club Unión de Chingolo, luego el paso hacia Olimpo se dio por una situación fortuita. Fue durante una maratón del Club Lanús donde allegados de Olimpo los invitaron a utilizar sus instalaciones. El equipo de basquetbol adaptado se compone de cinco jugadores y dos suplentes, sin embargo, no todos pudieron comprar su silla, por lo que hubo que recurrir al ingenio y a las manos habilidosas de Carlos para resolver ese inconveniente. Construyó tres de ellas.