La Asamblea “No a la entrega de la Costa de Avellaneda y Quilmes”, alertó sobre la tala de ejemplares para hacer una planta de separación de residuos en Sarandí, y planteó varios interrogantes.
Integrantes de la Asamblea “No a la entrega de la Costa de Avellaneda y Quilmes”, alertaron acerca de la formación de un Ecopunto durante una nueva caminata desde el arroyo Santo Domingo hasta el arroyo Sarandí atravesando la zona de humedales y selva marginal que pretenden conservar ante el avance del megaproyecto “Nueva Costa del Plata”.
También, denunciaron “la contemplación de montañas de basura quemada y árboles ausentes”, con lo cual volvió la polémica acerca de la tala de ejemplares que en su momento desmintió la empresa adjudicataria de las ex tierras de la CEAMSE, por la necesidad de abrir calles y accesos ribereños para el público. Y también denunciaron que “a esto debemos sumarle la destrucción de vegetación, con relleno de basura y quema de árboles realizada por la municipalidad de Avellaneda en la zona de las quintas de Sarandí para construir el Ecopunto”.
Según el informe de los vecinos, que marcharon desde la estación Villa Dominico hacia la Costa, “luego de estar un rato surcando paisajes increíblemente verdes, los caminantes hasta bromearon con declarar la zona como Patrimonio Natural de todo el Universo. Hubo quien manifestó: Largo todo y me vengo para acá”. La caminata tuvo pinceladas de aventura cuando llegó el momento de cruzar un puente oxidado que la asamblea viene acondicionando de a poco.
Corroboraron que “a las montañas de basura y árboles ausentes, las autoridades llaman Ecopunto. Supuestamente se va a armar una planta de separación de basura. Más bien da la impresión de ser el hermano pequeño del CEAMSE. Un caminante preguntó: ¿Por qué no utilizar los predios de la CEAMSE para realizar el Ecopunto, tratándose de una zona ya medioambientalmente degradada? ¿A quién se le ocurrió destruir la vegetación existente en la zona de quintas ubicada entre el arroyo Sarandí y Santo Domingo?”.
Para los asambleístas, “lo paradójico es que mientras se está hablando de realizar plantaciones de árboles en la cuenca Matanza-Riachuelo para la recuperación ambiental, en la cuenca del arroyo Sarandí se están destruyendo árboles añosos y el humedal que es un área que hoy cumple un servicio ambiental”.
Cabe recordar que días pasados hubo una conferencia en la Universidad de Avellaneda con el naturalista Ricardo Barbetti y en Quilmes una caminata por la reserva de Bernal.