El equipo dirigido por Gabriel Schurrer buscará validar su buen presente y quedar solo en la cima del Apertura frente al otro puntero, Boca Juniors. No habría cambios más allá de una molestia de Camoranesi.
El domingo en la Fortaleza, desde las 18.10 y con referato de Néstor Pitana, Lanús y Boca, los dos punteros, se verán las caras en una casi final para saber si el local se queda arriba en soledad, porque un empate no le sirve de mucho a los dos aunque Rafaela tiene un encuentro bravo ante San Lorenzo y Racing cerrará la jornada, en Santa Fe con Unión. Para los visitantes habrá 3.500 populares y 800 plateas. Venía con cierta sequía de gol Lanús pese a estar encumbrado, pero en La Paternal hizo la misma cantidad que tenía antes de golear a Argentinos, equipo que le ganó por última vez en 19 encuentros y lo sacó de la pelea por el Clausura meses atrás. Vaya revancha. Por lo pronto, los únicos con problemas físicos eran Mauro Camoranesi con un golpe en el tobillo, pero juega; Mariano Pavone se desgarró tras su golpe en el segundo gol del lunes. Se supone, porque el plantel entrena hoy y mañana antes de concentrar, que el entrenador Gabriel Schurrer no haría cambios, siendo que además Paolo Goltz no se recupera y no juega desde hace un par de fechas. El entrenador aseguró en medio de este envión futbolístico y anímico, que “se viene un lindo partido, sería importante poder ganarle a Boca ya que ambos venimos en la misma situación. Además tenemos la chance de poder jugar en nuestra cancha, aunque sabemos que será un rival durísimo. Igual al torneo le falta mucho todavía, es un partido difícil, pero no decisivo”. Asimismo, destacó las tareas de Carlos Izquierdoz y Diego Braghieri que mostraron un alto rendimiento en la zaga. “Es lo que decimos tantas veces, que más allá de quien juegue el equipo no se resienta en el funcionamiento. Es la idea de este cuerpo técnico. Y yo creo que los jugadores entienden eso y por eso se nota que el equipo sigue jugando, igual a pesar de que hubo ausencias importantes”, destacó el “Chucho”. De cara a jugar con el Boca de Julio Falcioni, Schurrer calificó ese duelo como “clave para los dos, porque el que gana se puede despegar un poco y puede resultar un golpe anímico fundamental, pero no será decisivo”. El arquero no se toca Parecía que Agustín Marchesín presentaba alguna molestia en el encuentro ante Argentinos, pero terminó bien. Y esta semana, a raíz de algunas dudas en la formación Xeneize, Marchesín dijo “no quiero que Riquelme juegue contra nosotros el domingo. Está lesionado y ojalá que no llegue. Y es lógico lo que digo porque quien quiere tener enfrente al mejor jugador del fútbol argentino”. No obstante, consideró que “por supuesto es una motivación extra enfrentar a un jugador de su categoría, pero para beneficio de Lanús quiero que no llegue a este partido”.