SAN TELMO: Tres jugados, tres ganados, es la carta de presentación del “Nuevo” Telmo que pasado mañana tendrá una prueba de fuego ante uno de los pesos pesados de la categoría. El Domingo desde las 11,30 enfrentará nada menos que a Estudiantes en Caseros, Dóvalo será el árbitro y será éste el cuarto partido de la nueva etapa de Gerardo Reinoso al frente del plantel Candombero. Ahora las metas de Telmo son otras, hasta hace pocas fechas, la prioridad era ganar un partido luego de más de 17 fechas sin hacerlo; ahora en la Isla Maciel sueñan con entrar en la Liguilla, entonces la predisposición del equipo y de todo Telmo es otra. Desde el regreso de Reinoso a la dirección técnica, en San Telmo reina la tranquilidad a pesar de que aun el promedio es un motivo para no despreocuparse. Ya se quebraron rachas adversas de partidos sin ganar, incluidos en condición de visitante y de goles sin convertir. Tras el tercer triunfo consecutivo Acassuso, Los Andes y Colegiales, en ese orden, el equipo volvió a terminar con el arco propio en cero, y luego de mucho tiempo se volvió a sacar nueve puntos consecutivos, algo que no se lograba desde las primeras tres fechas (Almagro, Brown y Atlanta). Y con el penal concedido por Vigliano, se quebró una racha de 37 fechas sin patear desde los doce pasos. Pablo Vacaría, autor de dos goles ante Colegiales, dio las razones de este cambio rotundo del equipo ante el regreso de Reinoso: “Levantamos los que estábamos mal, eso se nota. El equipo mejoró bastante a pesar de que con Acassuso y Los Andes jugamos bien sólo de a ratos. Con Colegiales fuimos un equipo contundente y con las ideas bien claras. No me desesperaba no poder convertir, porque lo único que quería era salir de esta racha negativa y por lo tanto no estaba ansioso”. El plantel este miércoles hizo fútbol reducido y ayer hizo fútbol, pensando en el partido ante Estudiantes. CLASICO: El domingo en Timote y Castro en Remedios de Escalada se jugará un añejo clásico del ascenso y de la zona Sur, a partir de las 11 de la mañana y con el arbitraje del señor Mauro Biasutto le darán vida una vez más al viejo duelo deportivo. Aquí, -siguiendo la vieja frase futbolera- no importa como llega uno u otro si no que ninguno de los dos quiere perder el duelo, lo que le da al partido un condimento especial. El buen momento del “Rojo” de Escalada enfrentará al momento no tan bueno que vive hoy por hoy el equipo de Gerli que viene de festejar un empate en el último momento con Liniers. En cambio Talleres sufrió el empate con Laferrere equipo ante el cual le llegó a sacar una ventaja de dos goles. Con ese empate no pudo descontarle puntos a Lamadrid que también empató su partido. Es una lástima que los partidos del ascenso no tengan el público que tenía antes en la tribunas, eso le quita el condimento que tenían estos tipos de partido en las tribunas que contribuían con sus colores y sus gritos a realzar la fiesta. Por ahora habrá que seguir esperando para volver vivir esa fiesta. El equipo de Norberto D’Angelo necesita un triunfo y seguramente saldrá a buscarlo desde el vamos. El tiempo corre y las fechas pasan y Talleres no ha podido, por problemas propios descontarle puntos al puntero del campeonato. Para el partido del domingo el técnico de Talleres podrá contar con César Acosta que cumplió con la fecha de suspensión por acumulación de amarillas. También esta en condiciones de volver, siempre con la consideración del técnico, Mariano Lutzy. En la práctica de hoy D’Angelo compondrá el equipo que jugará pasado mañana pero no lo hará saber hasta último momento. En El Porve, Leandro Casale se perderá el partido por haber sido expulsado en el partido anterior frente a Liniers, el resto irá casi el mismo equipo aunque Sergio Benet no lo confirmó. En los entrenamientos de la semana el técnico armó un equipo con mucha gente en el medio campo dispuesto a pelear el partido en esa zona. Jugaron en total 78 partidos. 23 ganó El Porve, 29 Talleres y 26 fueron empates.