Las hizo la concejal Isabel Rodríguez, quien se mostró preocupada por los grados de violencia que se ven en los últimos hechos delictivos.
La concejal Isabel Rodríguez, titular del bloque Coalición Cívica -ARI y presidenta de la Comisión de Defensa del Contribuyente, realizó declaraciones en torno a la situación de inseguridad en Avellaneda y se mostró muy preocupada por los grados de violencia que se ven en los últimos acontecimientos delictivos.
Rodríguez, repuesta de una intervención quirúrgica, señaló que “es muy peligroso vivir en un país donde se están dando grados de violencia tales que todos tenemos miedo de salir a la calle, porque no sabemos si volvemos vivos a nuestras casas o quedamos muertos en algún lugar. Esto es terrible. Vivir con pánico no es vivir”.
Luego consideró que “quien hable de que esta situación es una sensación o que los medios exageran, desconoce la realidad o no quiere responsabilizarse de lo que ocurre”.
En el orden local, el HCD votó sumar más patrulleros, pero “a la par sabemos que el padre Luis Domínguez se tiene que trasladar de la parroquia San Antonio de Padua de Gerli, tras tres asaltos y amenazas”, precisó.
Además, recordó que “los vecinos y comerciantes aledaños al centro de Avellaneda, nos decían que en esa zona se estaban dando delitos y no había una presencia policial.
Tras la tragedia en el comercio Marconi luego aparecieron patrulleros, los mismos que están por horas en una estación de servicio cercana y los mismos agentes que se encuentran por Mitre hablando por celulares o fumando sobre una pared.
La responsabilidad es de los jefes pero también del gobierno de la Provincia y del bloque oficialista que cuando las bancas opositoras plantearon declarar el Estado de Emergencia en Seguridad, se negaron a tratarlo argumentando que las denuncias habían bajado”.
Declaró la edil que “en ese instante expliqué que esto se producía porque los vecinos tenían miedo, porque no se los atendía como corresponde, o porque piensan que no va a haber una resolución positiva. Todo tiene que ver con la falta de respeto a la vida y a la dignidad humana que ha dejado de ser un valor en nuestro país”.