Los vecinos de algunos sectores de Villa Caraza reclamaron con intensidad en el último tiempo una solución a los problemas con las inundaciones y olores nauseabundos por la falta de desagües en las calles Pilcomayo y José León Suárez, ya que habitualmente la basura se acumula allí por los desechos de algunos particulares y fábricas cercanas, más allá del problema subyacente de la inundación, que acarrean desde 1980. Desde la calle Hornos hasta Don Orione, la situación asfáltica es difícil ya que varias de las líneas de colectivos que por allí pasan, como el 188, 247, 179 y 405, deben desviarse, lo cual afecta a muchos niños que concurren a los colegios aledaños para regresar a sus casas. Cabe recordar, que sobre Deán Funes hay una escuela y en José León Suárez una con jardín maternal. Varios de los vecinos de la calle Deán Funes y algunos de Pilcomayo protestaron por la constante aparición de focos de contaminación y basura a una cuadra de la estación ferroviaria por la rotura de las calles y la falta de arreglos. Treinta años Desde 1980 los pozos, baches y calles sin asfaltar son moneda corriente en esos sectores y cada año los vecinos sufren las consecuencias de las inundaciones sumado a las napas altas, todos con los muebles y puertas dañados por el agua. “Estamos cansados de soportar la mugre de la calle por la rotura del asfalto. Hace 30 años que nadie hace nada en este sector. Villa Fiorito mejoró muchísimo en la parte de Lomas, allí se hicieron obras y no se inunda, no hay tanta basura como acá, ni cascotes”, sostuvo Oscar, un vecino de la zona. El hombre también señaló que hay dos escuelas dentro del radio y que los chicos que allí concurren deben hacer malabares para poder transitar las calles un día post lluvia, como ocurrió este fin de semana.