Su trabajo “El Cabildo” que sirvió para la tapa de un libro de poesías, fue electo por unanimidad entre otros 20, al tiempo que esa obra de 50 por 70 centímetros fue expuesta en la editorial realizando además los trámites necesarios para lograr la protección legal del cuadro. Dibujar con laberintos es el sello que identifica a Noelia Lacroix. Esa técnica la mantiene cumpliendo con lo que sostenía su profesora del último año de Bellas Artes, quien decía que “por la técnica empleada debe reconocerse al autor de la obra”. Y eso ocurre con cada espectador que mira los dibujos de la joven.