“Los CLA son para el INTA espacios de suma importancia, ya que ponen en análisis y consulta las acciones de la institución con los representantes de la comunidad del área de influencia”, precisó Tito.
Mariana Moricz, a cargo de la agencia Avellaneda, en sus palabras de bienvenida agradeció a todos por la importante participación en esta primera reunión de consejo. “Esperamos que esta instancia nos permita traccionar propuestas de trabajo conjunto en el territorio, fortaleciendo la agricultura urbana y los procesos de seguridad y soberanía alimentaria locales”.
Dentro de las líneas que se trazaron, las instituciones resaltaron la labor que realizan junto al INTA y al Prohuerta desde las áreas de capacitación y asistencia técnica en producción de huerta y granja, cuidado del suelo, alimentación saludable, promoción de ferias y canales de comercialización, economía social, entre otras temáticas.
Desde la Cooperativa Unión Solidaria de Trabajadores (UST) de Villa Domínico, empresa recuperada que administra el relleno sanitario que anteriormente pertenecía al SEAMSE, desarrollan acciones para preservar el territorio costero de Avellaneda como espacio productivo y recreativo.
Cuentan con un Centro Agroecológico en la zona de Quintas de Sarandí, un banco de semilla, reciben visitas de las escuelas para que los alumnos conozcan cómo se producen los alimentos y hasta producen vino de ciruela y uva.
Asimismo, desde el Consejo de Hábitat de Avellaneda rescataron “la labor en promoción de la salud con las familias de productores que habitan la zona de Quintas”.
Desde la Unión Vecinal de la zona de Quintas de Sarandí, resaltaron que una de sus líneas estratégicas es la de generar mesas de gestión ambiental y de salud para erradicar la contaminación y todo tipo de basurales para la formación de huertas.
En esa línea, desde la ONG Hábitat Natural de Lanús se incentiva a cuidar y preservar los espacios naturales. Marcelo Montenegro, su representante, contó que “ya se están elaborando viveros con botellas plásticas, se hace mucho reciclado y hay articulación con la Universidad Nacional de Lanús (UNLa)”.
“Queremos que los vecinos puedan producir sus propios alimentos, que el barrio de Monte Chingolo pueda seguir creciendo con una mirada estratégica y planificada como desde la experiencia de terrazas y balcones verdes. Por eso es que nos sumamos con gusto al INTA”, subrayó el dirigente.
comentar