Tras haber desarrollado su mejor performance futbolística como local en lo que va del torneo, Talleres sintió el sabor agridulce de, por un lado seguir sumando en esta larga carrera por retornar a la B, y por otro, el lamento de haber dejado dos puntos cuando parecía que todo estaba encaminado hacia un triunfo que le permitiera continuar en lo más alto junto a Liniers, que ya había ganado el sábado. Ahora, La Topadora tiene 27 unidades, el Rojo 25 y Lamadrid 22, en el podio. El equipo de Norberto D’Angelo salió decidido a pararse en campo rival, y a adueñarse de las acciones, ante un Laferrere que llegaba con estreno de técnico (Jorge Vendakis), y la necesidad de no perder más terreno. El primer cuarto de hora transcurrió sin jugadas que merecieran comentario, pero siempre con el local como protagonista, quedando para Lafe la tarea de jugar de contra, algo que demostró manejar bastante bien. A los 17 minutos, Ezequiel Cérica remató apenas alto y trascartón, Mariano Lutzky, incansable luchador y aguantador de balones contra las férreas marcas rivales, se sacó dos hombres de encima en el área y metió un zurdazo violento que alcanzó a devolver con esfuerzo el arquero Walter Arzamendia. La visita molestó promediando la etapa, con una contra encabezada por “La Vieja” Carlos Moreno, que Gustavo Gutiérrez no terminó bien. Las emociones Sobre los 15 el golazo de Viqueira: Una vez más por izquierda recibió el capitán Albirrojo, y tiró un centro que el Pastor, con la pelota en el aire, le dio de zurda para clavarla en el ángulo superior izquierdo del arquero. Cerca de la media hora, y en la única acción en que la última línea de Talleres se distrajo, llegó el empate por parte de “la Vieja” Moreno, y la injusticia se hizo presente en Remedios de Escalada.