Lograron que se dejen de tirar desperdicios en un predio que la municipalidad le dio a una empresa, pero la proliferación de roedores, moscas y cucarachas sigue como si nada. Las promesas de limpieza vencen hoy.
Los vecinos de la calle Rodríguez al 3300 y adyacencias, en Lanús Este, organizaron un singular festejo como reclamo por haberse cumplido 3 años desde que se instaló un depósito de desperdicios de la empresa recolectora autorizado por la municipalidad, y que a partir de la proliferación de roedores, cucarachas, moscas y todo tipo de insectos, provocaron enfermedades a numerosas personas, la imposibilidad de vivir dignamente por los olores nauseabundos y las puertas y ventanas de las casas quedaron cerradas herméticamente. El grupo de vecinos afectados, indicó: “les mandamos las fotos donde estamos festejando los 3 años del basural -en realidad son 3 años y dos meses- que nos dieron este hermoso regalo, estamos cansados, sabemos que todas las autoridades están de vacaciones -empezando por el intendente Díaz Pérez- y no nos recibieron antes. Claro, él se fue a un lugar seguro mientras nosotros seguimos igual. Sólo se consiguió que la empresa no tire más basura, no entra más, pero digan ustedes si es tan difícil mandar a limpiar el predio, así las ratas, moscas y cucarachas no nos molestan más, tanto pedimos, o será que no tienen dinero ni para fumigar”. Cabe recordar que a partir de una entrevista con un funcionario y las quejas en el Concejo Deliberante -dónde sólo un edil fue al barrio-, las promesas fueron primero desafectar el basural, algo que se consiguió. A un vecino le dijeron que “el 20 de enero se termina este problema”. La fecha es hoy, pero de limpiar la zona y asear el barrio, al parecer el calendario de los funcionarios de Lanús -hubo infinidad de nombramientos y se crearon áreas con nombres insólitos- se ha detenido frente a los reclamos de los vecinos. Los vecinos narraron que hubo cortes de calle, fotos enviadas a los funcionarios y hasta vieron que “los desperdicios databan de 20 días con montañas de 4 metros, la invasión de ratas, moscas, mosquitos, cucarachas, alacranes y lagartijas era constante”.