Para sorpresa de muchos vecinos los aumentos son de un 100 por ciento mayor, hasta casos de un 125.
Cuando la Ordenanza Fiscal e Impositiva se aprobó en Avellaneda, el cálculo era de un 20 al 30 por ciento de aumento en la Tasa por Servicios Generales, aunque pocas voces avisaron que el sistema de medición sufría cambios sustanciales para 2013.
Para sorpresa de muchos vecinos los costos son de un 100 por ciento mayor, hasta casos de un 125. En definitiva, el impuestazo rige para quienes recibieron boletas para pagar adelantado con un 10 por ciento de descuento hasta el próximo miércoles, y un 5 hasta el 11 de enero, y las comunes.
Graficó la situación Gabriel, vecino de Crucesita - a unas 15 cuadras del casco céntrico-, y precisó que "por una cochera para 2012 pagué 512 pesos en forma adelantada -es un espacio de 11 metros cuadrados en un edificio- y un año después me vino 1.152 según la boleta verde y de 1.200 en segundo vencimiento.
El aumento es un 125 por ciento". Pero fue más allá la indignación vecinal, ya que una casa de familia en la misma zona, pagó por todo este año 629 pesos, ahora su propietario debe abonar 1.112.40 si quiere adelantar con el descuento mayor, o 1.158.20 si accede al 5 por ciento.
Pese a las fuertes criticas, se han recibido consultas en Mesa de Entradas del municipio, y las respuestas fueron se inicie un expediente para corroborar metros y costos, con lo cual si hubiera alguna falla en el cálculo se confeccionaría otra boleta, pero difícilmente variarían mucho las sumas.
Cabe recordar, que a la hora de votar el proyecto de Ordenanza de modificación de tasas en el Concejo Deliberante, hubo 16 por la afirmativa - el oficialismo, el PRO y un voto socialista-, se opusieron los ediles de la CC, GEN, UCR y UPA.
Ya en noviembre, la oposición había advertido cuando se trataba la Preparatoria de la Ordenanza Fiscal e Impositiva que la nueva formula para el cobro de la TSG "entraba en absoluta contradicción con la naturaleza jurídica de la tasa, que por definición es la retribución por la contraprestación de servicios que debe prestar el municipio. En cambio asimilarla a la valuación fiscal de la propiedad, es decir tomar como valor de referencia el Impuesto Inmobiliario, era no sólo desvirtuar la diferencia sustancial que existe entre impuesto y tasa, sino una doble imposición arrogándose el intendente la potestad que tiene el gobierno provincial a través de ARBA, siendo que el impuesto en cuestión se determina por los metros cuadrados cubiertos, en cambio la TSG -el engendro que comenzó como prueba piloto-, cobraba la tasa por metro lineal. No obstante, dijimos que el artículo 130 de la Fiscal contenía un recargo entre un 50 y 100 por ciento por el sólo hecho de estar ubicada la propiedad en determinadas arterias, más la aplicación de la alícuota que se incluye en la Impositiva que graba cada categoría".