Un grupo de vecinos busca un lugar propio para mostrar cortos y largometrajes
Un grupo de vecinos de Wilde viene insistiendo desde hace meses para recuperar un cine para el corazón de esa ciudad, las Flores y Mitre, por lo que salen nuevamente a la calle para intentar sumar adeptos a la lucha que entablaron. Lejos de cansarse, el paso del tiempo parece alentarlos y es por eso que caminaron difundiendo la idea de generar conciencia sobre la importancia de ese espacio. Desde la Comisión para la Recuperación del Cine de Wilde, Federico Taboada señaló que se trata de “alentar a los vecinos a que se sumen a la iniciativa y brinden su firma para que la comisión se convierta en Asociación Civil”. Y precisó que “en Wilde tenemos dos cines de referencia: el cine Wilde que cerró en noviembre de 1991, en la calle Las Flores al 300, y el otro en Mitre al 6.200 que se llamaba Pueyrredón y está abandonado”. Es el que piensan reflotar los vecinos amantes del género. El añejo cine Pueyrredón, que funcionó entre los años 40’ y 70’, es el elegido para recuperar. El objetivo es que haya una sala de cine que proyecte, al menos, dos películas de cartelera comercial; y por otro lado, un cine que de lugar a las películas nacionales y filmes viejos, pero de gran importancia para la historia del celuloide. Cuatro cortos Como ya se informó oportunamente, la comisión cuenta con el apoyo de la productora “CW producciones” que realizó cuatro cortometrajes y que convoca a instituciones, jóvenes y grupos de vecinos para la realización cinematográfica del barrio. El primero de ellos se estrenó al aire libre el 27 de marzo de este año . Además, desde la productora se organizaron diferentes talleres para realizar en clubes y escuelas, donde atraen la participación de la familia en el emprendimiento para ofrecer al cine de barrio como alternativa de expresión, comunicación e información desde el propio barrio. Los miembros de la comisión buscan tener un lugar propio para poder mostrar todos los cortos y largos que realizan, además de las actividades que habitualmente desarrollan. Ellos sueñan con que la productora brinde talleres en escuelas, centros de jubilados, sociedades de fomento, para generar productos propios que sean luego trasladados a festivales, al cine que ellos quieren recuperar y traspase las fronteras del distrito.