En Lebensohn 965, el Centro de Formación Integral Nº 1 Carlos Fiorito enseña y contiene a 142 personas con discapacidad y en sus talleres, diariamente, se las prepara para salir al mundo del trabajo.

El Centro de Formación Integral Nº 1 de Avellaneda Carlos Fiorito, antes Centro de Formación Laboral, fue creado en 1969 y fue la primera escuela pública provincial de ese estilo en Avellaneda, cambió su nombre el año pasado pero no su tarea de formar personas con alguna discapacidad para su salida laboral.

Hoy, son 142 los jóvenes en tres turnos cursan talleres de Alimentación, de Ambiente. Indumentaria, Huerta y de Carpinterías. En el caso del Ambiente, fue premiado en el concurso Creando Vínculos de este año -organizado por la empresa Shell-, cuya recompensa por el proyecto llamado UtiEcoBolsas, fue una máquina para sellar las bolsas de tela que realizan en el taller y reemplazan a las de plástico.

En mayo, abrieron un local contiguo a la sede de la escuela -Lebensohn 965, Piñeyro- para además de tener un taller de copiado, exponer los productos fabricados por los jóvenes, uno de ellos un alfajor artesanal que ha tenido mucha aceptación.

Desde marzo del año pasado, la escuela tiene como directora a Miriam Torres y como vice a Nancy Insaurralde, la cual consignó que “la escuela es de 1969, la primera como Formación Laboral a nivel de la provincias, en 2016 se cambió por Formación Integral Nº 1, que tiene que ver con la tarea de formar a los jóvenes más allá de la herramienta laboral, es decir aptos para compartir con toda la sociedad. Aquí, hay estudiantes que también van a la escolaridad industrial y otros que provienen de instituciones afines”.

En los tres turnos las aulas convertidas en talleres pueden verse, junto con los docentes de apoyo, a los estudiantes de distintas discapacidades cociendo bolsas reciclables, haciendo sillas y mesas plegables de maderas, cocinando tortas, soldando, sublimando tazas y poniendo sus manos en la tierra, cuidando de la huerta escolar.

Miriam Torres, la directora del centro sostuvo que “lo que más se trabaja es con las practicas pre-profesionalizantes, al igual que las escuelas técnicas, donde los chicos pueden hacer prácticas en un lugar para luego continuar con el trabajo. Es una forma de incluir a los estudiantes en el mundo laboral, aunque se nos dificulta la articulación”.

“Si bien socialmente hubo un cambio de mentalidad, todavía sigue habiendo prejuicios. En el imaginario un certificado de educación especial te marca, pero estamos abocados a que haya más prácticas para los alumnos, porque acá los vemos y tienen todas las capacidades de hacerlo”, complementó la vice, Nancy Insaurralde.

La Especial Nº 502

La escuela Especial Nº 502 Islas Malvinas, funciona en el mismo edificio de Lebensohn al 900, de 8.30 a 16.30 -dos turnos-, pero en el primer piso del edificio que era de una entidad fomentista. Responde a los diseños curriculares bonaerenses en su sede e integración para alumnos con necesidades derivadas de la discapacidad mental, en todos los niveles del sistema. Está interrelacionada con el Centro de Formación.

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