Singular personaje recorre los barrios por las tardes y noches para ayudar a niños, ancianos o cuando hay un ilícito. También fue víctima de asaltantes, y hasta lo balearon
Un vecino de Lanús que trabaja en una agencia de seguridad capitalina, enfrascado en un traje de “Superhéroe” por las tardes patrulla las calles en una moto ayudando a quien necesite una mano. Con un ropaje azul oscuro y una máscara para ocultar su identidad, parece un personaje salido de la imaginación de un libretista. Pero es de carne y hueso, aunque muchos dudaron de su existencia en principio. Se identifica con el nombre de “Menganno” y su primera aparición pública fue hace unos meses. Calza borceguíes, un pantalón como el de la policía bonaerense y un correaje donde lleva distintos elementos, mientras que su torso lo cubre con una pechera en negro y azul con protectores en los codos y hombros. También, un escudo redondo y de hierro con los colores de la escarapela le cubre la espalda. Por otra parte, su moto está equipada con un baliza azul y en ella lleva elementos como para resolver cualquier emergencia. Se define como “muy sensible y al punto de llegar a las lágrimas” con lo que le pasa a un semejante. De 41 años y estatura de 1,80, vestido de esa forma para algunos “intimida”, pero como otros superhéroes está del lado de los buenos. Es capaz de detenerse para ayudar a empujar un vehículo que con algún desperfecto detenido, o en una calle oscura acompañar con su presencia a quienes la transitan. Los consejos Además de ayudar, aconseja como prevenirse de acciones delictivas. En ese sentido explicó que “cuando observamos algo anormal en nuestro barrio, debemos actuar como lo hacen quienes protegen a los delincuentes, porque cuando alguno de ellos es buscado por la policía, en su barrio avisan mediante silbidos, por lo que debemos hacer lo mismo. Si vemos algo extraño debemos comunicarnos entre vecinos para estar alerta”. Otro consejo de “Menganno” es que al ingresar con el auto al garaje por la noche se debe hacer con las luces apagadas, para no llamar la atención de los delincuentes. Otras de las cosas que hay que cuidar es con los datos personales que se vuelcan en Internet, y explicó que “observando detalles de las fotos, como por ejemplo marcas, patentes de autos o lugar donde se tomó la misma, los delincuentes logran identificar a la posible víctima”. El vecino que con anterioridad realizó la misma experiencia en Aldo Bonzi, quiere formar superhéroes y por eso piensa crear una escuela que funcionaría en plazas y allí enseñará a los chicos primeros auxilios, a utilizar un matafuego o llamar a emergencias si es necesario.