La segunda derrota consecutiva y el quinto partido sin poder conseguir una victoria tienen en alerta máxima al Granate, que tratará de renovar su imagen en el mini parate por las elecciones.
La derrota Granate a manos de Vélez en la Fortaleza, cosa que no ocurría desde hace seis años, dejó como saldo una nueva expulsión, alejarse del líder Boca -cuando hace cuatro fechas era animador del Apertura- y la sensación de que los cambios producidos por el entrenador no fueron para resolver el juego. Dos unidades de las últimas 15 saben a muy poco y ahora tendrá más de una semana de trabajo para corregir errores en la presentación del miércoles 26 ante Racing. El técnico Gabriel Schurrer señaló que “fue un partido bastante parejo sin ningún tipo de dudas. Después de la expulsión -de Diego Braghieri- en los últimos minutos, no sé si Vélez generó más si no que por ahí prevaleció ese hombre de más. Pero el partido fue, más que nada, bastante chato, parejo. Hubo pocas diferencias. Y un rival que tiene jerarquía importante en sus jugadores, que nos golpeó en un momento en que nosotros estábamos también un poco imprecisos con el balón”. La cuestión fue que con el hombre de menos, las salidas de Juan Neira y luego de Valeri, Lanús que venía controlando el juego se cayó de a poco y ya no tuvo reacción. El entrenador sabe cómo estaban y qué buscó con los relevos. Vélez fue paciente y de pelota parada definió el pleito. Schurrer señaló: “Son cosas que se trabajan, que se dicen, y que después dentro del campo de juego pasa lo que pasa. De todas maneras, fue un partido parejo, muy parejo, en donde no pudimos sacarnos diferencias. Quizás el partido ya estaba cerrado para el 1 a 1, pero a veces pasa que cuando los estados de ánimo juegan un papel importante como en este caso no te salen las cosas que intentás. Sobre todo con la clase de jugadores que tenés, que sabés que pueden tener el balón o que pueden hacer algo diferente. Ahí empiezan a jugar los nervios y las precipitaciones, son cosas que a veces suceden. Y esas cosas terminan jugando a favor del rival. Vélez tiene una característica importante, que ha cambiado un poco con los jugadores que se le fueron hace poco, y es el hecho de la paciencia que tiene”.