El equipo dirigido por Gabriel Schurrer mostró su peor imagen en la defensa del liderazgo frente a Boca y ahora espera recuperarse frente a los cordobeses para mantenerse firme en la lucha por el título.
Según el entrenador de Lanús, Gabriel Schurrer, el encuentro ante Boca “fue parejo” y se definió por “detalles” pero el Granate no fue el mismo, no hay reparos para la victoria Xeneize por 2 a 1 porque fueron muchos los detalles que hicieron a la diferencia dentro del campo y en el marcador, y ahora espera una rápida revancha con la presentación de mañana, desde las 19, frente al entonado Belgrano -tres victorias seguidas- en el estadio Mario Kempes. Habrá que evaluar el estado de algunos futbolistas, para saber si se impone algún cambio. Hoy se sabrá la lista de jugadores para el viaje. En tanto, Lanús volverá a ser local el lunes 25, a las 19, frente a Colón. El ultimo antecedente entre Granates y Piratas fue un empate en la Fortaleza 1 a 1, tantos de Sebastián Leto para el local y Marcelo Delgado para la visita, en el Clausura 2007. Pero la última vez que se vieron las caras en Córdoba fue en el Apertura 2006, cuando también igualaron 1 a 1 con goles de Walter Ribonetto en contra para Belgrano y Claudio Graf a favor del Grana. Y justamente Walter Ribonetto -que trabaja en las inferiores-, fue homenajeado con una plaqueta el domingo por ser parte del campeón 2007. Schurrer dejó bien en claro su postura acerca del triunfo de Boca. “En líneas generales creo que se vio un partido muy parejo, y a veces en los pequeños detalles en esta clase de encuentros se marca la diferencia. En el primer tiempo, cuando recién nos estábamos acomodando, Boca se encontró con el gol por una pelota parada. Y en el segundo, cuando mejor estábamos, viene esa jugada que nace de un lateral y otra vez nos convierten. Mucho más para analizar no hay. Boca manejó los tiempos muy bien, y nosotros no pudimos entrarle a una sólida defensa. Fue un partido muy parejo, los detalles marcaron la diferencia”, remarcó. Para “Chucho “cuando empezamos a manejar el partido, a ser más profundos, a generar peligro por afuera, Boca se encontró con el segundo gol y otra vez volvió a controlar el juego de la mano de Riquelme, que maneja muy bien todo, hace las pausas. No pudimos volver a ser ese de los primeros minutos. Nos golpeó. Perdimos la claridad nuevamente, y no le encontramos la vuelta”. Schurrer reconoció que “no fue un partido brillante de parte nuestra ni mucho menos. Lo que si digo es que el rival sacó fruto en mayor parte de lo que propuso. Cerró el encuentro cuando anotó, y nosotros no lo supimos abrir en ningún momento. Estuvimos muy imprecisos”.