Anegamiento de calles, árboles y postes caídos, falta de luz y alteraciones en el transporte público fueron situaciones que se repitieron en distintos lugares.
Lanús y Avellaneda otra vez estuvieron entre los distritos del Gran Buenos Aires que más sufrieron la furia del temporal de los últimos días con derrumbes, anegamiento de calles, árboles y postes caídos, falta de luz y alteraciones en el transporte público.
En Lanús, las zonas más perjudicadas fueron 9 de Julio y Margarita Weild; Colón y Tagle, hasta donde se volaron las chapas de los techos y los fuertes vientos arrancaron los árboles que rompieron las cañerías; Rodríguez y Donovan; Iberlucea y Zuluaga; Cabrero y Cotagaita; San Vladimiro y Rucci; Doctor Melo y Moreno, en el que fluvial rebalsó; Salta y Pringles; Marcos Avellaneda y Mendoza.
En todas esas intersecciones, la postal fue la misma, el agua hasta las rodillas o la cintura, autos casi en flotación y muchas familias damnificadas porque el agua también entró en el interior de las casas. No se salvaron ni los establecimientos educativos del partido. Un ejemplo fue la Escuela Primaria 28, donde los auxiliares del turno mañana encontraron el árbol, que estaba detrás del mástil del patio, partido prácticamente.
Otras instituciones pedagógicas decidieron no brindar clases, como por ejemplo, la Escuela Técnica Kennedy.
Asimismo, vecinos de Villa Caraza denunciaron que cayeron palos y cables de la energía eléctrica. Además, parte del tendido despedía chispas. También, manifestaron su preocupación ante otros casos de electrocución como los que se produjeron durante la semana pasada en Valentín Alsina.
Dentro de todo ese contexto negativo, Lanús fue noticia por una situación bizarra durante el temporal: dos mariachis le cantaron una serenata a una mujer que estaba en un balcón mientras ellos del otro lado de la calle, ya que los separaba un río verdaderamente.
En tanto, Avellaneda también los comerciantes y frentistas observaron con desazón los graves destrozos que ocurrieron. Una gomería de avenida Mitre al 2200 perdió el techo, en Dock Sud se cayó un cartel de publicidad gigante, al igual que columna y palos.
También por Avenida Mitre, pero a la altura del 3300 cayó un árbol de la plazoleta en medio de la calle.
Asimismo, la sede social de Racing Club quedó inundada, pero con el transcurrir de las horas, el agua bajó, mientras que se cayó una torre de iluminación en el estadio de Arsenal de Sarandí.
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