Después del Juego de las Estrellas vuelve la Liga Nacional de Basquetbol y esta noche en el gimnasio Rotili hay un duelo clave, ya que Lanús recibirá a Obras desde las 21.30 en un partido que es todo un clásico y será la revancha del partidazo que jugaron hace dos semanas en el estadio de la Avenida del Libertador donde el Tachero ganó en tiempo suplementario. La historia para el equipo de Silvio Santander seguirá el domingo desde las 21 cuando reciba a 9 de Julio, un elenco que si bien está en la parte baja de la tabla viene en levantada y puede ser un rival peligroso. El Granate está ubicado en la séptima posición con un record en la segunda fase de 9 victorias y 7 derrotas, y el objetivo de Lanús, ya en la segunda rueda de la recta final de la fase regular, es ir en busca de la mejor colocación para encarar los playoffs. El equipo de Santander viene de perder precisamente sus últimos dos partidos con los rivales que recibirá esta semana. Venía levantando su rendimiento a pesar de la derrota con Obras, pero no puedo sostener su juego cuando fue a Córdoba y cayó con el Patriota donde el quinteto mostró una eficacia muy pobre que lo alejó de alguna chance de victoria. Choque complicado El encuentro de esta noche se presenta difícil. Obras es el líder de la competencia y tiene un equipo que sabe lo que quiere, profundo y con Juan Pablo Gutiérrez que aspira a ser el jugador más valioso de la competencia, mientras que ante 9 de Julio el compromiso parece más equilibrado y con chances de triunfo. Dos exámenes que deberá afrontar el equipo de Santander para saber si en lo que resta de la fase regular puede ir por una posición más importante que el gris séptimo puesto que exhibe en la actualidad.