El secretario de Organización del Sindicato de Obreros Curtidores envió una carta al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, donde le pidió “intervención del municipio en el caso de la empresa Wyny”, que hace 18 meses cerró sus instalaciones dejando a 200 familias sin su fuente de trabajo. La planta cuenta con maquinarias de última tecnología y tratamiento de efluentes que en este momento es de suma importancia para el sector en el cuidado del medio ambiente. En este momento la empresa esta siendo desmantelada en pequeñas proporciones con la complicidad de terceros”, dijo Gustavo Montes, dirigente curtidor del gremio situado en Giribone 789, Piñeiro.