Los concejales cuestionaron que el ejecutivo municipal no entregó con suficiente antelación la rendición de cuentas, para tener tiempo y analizar las cifras más detalladamente
El Concejo Deliberante de Avellaneda aprobó la Rendición de Cuentas de 2011, donde el oficialismo logró reunir 18 votos por los aportes de la Unión Celeste y Blanco, el PRO y el Peronismo Federal; al tiempo que los 6 en contra pertenecieron a la los dos radicales, el FAP y la Coalición Cívica.
Paradójicamente, Avellaneda fue una de las últimas comunas en aprobar los números del año anterior, siendo que su administración de jacta de estar al día con todo. Habrá que tomar muy seriamente las palabras del propio intendente, que ante el cariz de la economía nacional dijo hace unos días "alguna cuestión nos toca, no estamos para tirar manteca al techo, pero tenemos una ciudad fuerte".
Algunos ediles se quejaron de no poder tener tiempo para analizar los números, desde el Frente para la Victoria dijeron que tenían con suficiente antelación el CD con los detalles. La polémica la encabezó el edil Rubén Conde -Frente Amplio Progresista- quien dijo que "el municipio presentó una rendición con un déficit de más de 9 millones de pesos".
Conde señaló que "podemos observar que se repite la historia cada año, lo presupuestado siempre difiere de la realidad. En el año 2010, la ampliación del presupuesto significó 2 veces lo calculado y para el 2011 un 56 por ciento más. Si nos detenemos en el resultado financiero comparado con 2010, vemos que los recursos crecieron un 28 por ciento y el gasto un 38 por ciento. Esperemos no seguir el camino de los impuestazos".