La medida, obligó a los alumnos a cambiar de cursada y de profesor, compulsivamente. Justamente, el docente a cargo es delegado del gremio.
Según el gremio “la rectora María Rodríguez se negó a dar a los alumnos y profesor explicaciones de los motivos del cierre. Como medida de fuerza, los alumnos decidieron realizar una clase publica en la puerta del instituto” sito en Alsina y San Martín.
El docente Ceferino Eduardo Pérez, fue quien “vino denunciando irregularidades por incumplimiento del Estatuto Docente”, se indicó desde el sindicato y que “hace dos años la actual rectora ocupa su cargo sin el concurso de antecedentes y oposición. Existen áreas que están acéfalas y que son imprescindibles. Además los cargos que llegan a cubrirse se hacen sin actos públicos y por fuera del listado de profesores inscriptos y habilitados”.
Posteriormente, el STMA denunció que “el último viernes la recepcionista del Instituto de Folklore fue citada en la oficina de control de asistencia, notificándole que fue puesta a disposición y trasladada a la Unidad Sanitaria de Villa Tranquila sin motivo”.