Protesta de municipales en Avellaneda Los trabajadores municipales de Avellaneda dentro de las medidas de fuerza que vienen realizando a falta de una bonificación por parte del intendente Jorge Ferraresi -acuerdo celebrado a mitad del año pasado y no cumplido-, realizarán mañana una protesta frente la comuna de la calle Güemes al 800 para exigir el pago de la suma. Mientras todos los comunales provinciales siguen “en estado de alerta y movilización, los de Avellaneda en una asamblea decidieron una nueva marcha y concentración para exigir que el Ejecutivo les pague la bonificación de fin de año prometida. También, rechazan una medida “que aumenta el sueldo de profesionales médicos sin contemplar al resto del personal de salud”, al considerarlo “discriminatorio”. Será una jornada de protesta sin asistencia a los lugares del sector de salud -como el hospital de Wilde donde hubo asambleas de hasta cinco horas-, unidades sanitarias y se juntarán a media mañana en el edificio municipal. Escrache anterior Ya en diciembre cuando el brindis de fin de año en el centro Barracas al Sud, Ferraresi, fue “escrachado” por trabajadores municipales que exigen a la comuna un aumento salarial. Visiblemente nervioso por el escrache, Ferraresi sufrió además el reproche particular de un trabajador del corralón municipal cuyo padre “falleció hace poco tiempo como consecuencia de las pésimas condiciones laborales”, según señalaron trabajadores. Según dijo a la prensa el secretario de Organización, Walter Fariña, “hemos hecho presentaciones ante la municipalidad para que nos den explicaciones de los motivos por los cuales nos descontaron la jornada cuando concurrimos a los actos del Día de la Lealtad y cuando murió Néstor Kirchner, hasta ahora no hemos recibido respuesta”. El dirigente del STMA, señaló que “nos parece sorpresivo y fuera de lugar que el Partido Justicialista, que tiene un lugar preponderante en la Provincia, descuente a los trabajadores justamente esas fechas. Ellos salen por los medios, aplauden a la Presidenta y a sus políticas, pero cuando vienen acá hacen todo lo contrario”.