El Centro de Jubilados General Madariaga fue víctima de los ladrones que se llevaron elementos y hasta las donaciones destinadas a escuelas y hogares que iban a visitar antes del Día del Niño.
Una profunda indignación y sorpresa causó el robo perpetrado a la sede del centro de jubilados conocido como "Abuelos del Corazón", de Lanús Este, porque su local fue víctima de los ladrones el viernes por la noche cuando había un corte de luz. En forma cruel se llevaron dos máquinas overlock de mesa, cables de electriciad y varios bolsones con ropas, sábanas y juguetes reparados por los propios jubilados que eran destinados a entidades de chicos carenciados y escuelas que debían visitar durante julio y agosto.
El hecho, había tenido un antecedente al año anterior, esa vez fue sólo una máquina la cual fue repuesta por la ayuda de padres de un colegio capitalino, pero ahora, según el relado de Lidia Scribano, titular del centro, "entraron por una banderola, después rompieron la puerta, que ahora estamos tratando de reparar y ver si podemos tener una nueva, se ve que se descolgaron con sogas desde el techo y se llevaron las dos máquinas de mesa, los cables de electricidad y las bolsas listas para entregar. Pero algo pasó, porque no se llevaron las estufas nuevas que compramos con tanto esfuerzo".
La impotencia de Lidia y de los 16 jubilados que reparan juguetes, calzados y ropas para llevarle a la gente humilde, era mayúscula. "Estoy muy amargada, ahora veremos si la gente nos ayuda para cumplir con las entidades donde nos esperaban. Hice la denuncia en la comisaría segunda e iban a hacer pericias. Los ladrones aprovecharon la noche, al lado a una sala de salud -General Belgrano- y del otro una fábrica, así que no había movimientos y los vecinos no escucharon nada"
Lidia, continuó con la obra que dejó su esposo y mentor del proyecto, Ricardo Scribano, fallecido hace seis años y se sumó su hija, al igual que otros jubilados porque "nosotros trabajamos para poder ayudar a otros, no manejamos dinero, todo es esfuerzo, los abuelos comemos juntos, charlamos, nos ocupamos dentro de la soledad que tenemos, es una terapia.
Por eso esperamos que el PAMI nos responda como siempre y ya saben en la municipalidad de Lanús -Tercera Edad-, prometieron venir el martes -por hoy- a ver con que nos pueden ayudar. Me preocupa la puerta que quedó destrozada, en la banderola ya pusimos fierros cruzados, pero tenemos miedo de que vuelvan".