El Candombero no se recupera y la presión del promedio es cada vez mayor
Los números negativos de San Telmo golpean la cabeza del plantel. Tres partidos jugados este año, tres derrotas; la sexta caída consecutiva y 15 partidos sin ganar. Sumó sólo 5 puntos de los últimos 45 en juego. El panorama es por demás oscuro y por ahora no se ve ninguna luz al fondo del camino. Pero es el presente y con eso debe lidiar el plantel, técnicos han pasado varios en poco tiempo, se intenta cambiar el rumbo pero el timón está clavado en un sendero imaginario que lo lleva al fondo de la tabla. Los protagonistas candombero coincidían en que San Telmo tuvo un buen arranque de partido. “El primer tiempo tuvo un buen nivel y complicamos a Suárez con llegadas pero con el correr de tiempo nos fuimos quedando y nos llenamos de dudas. Tenemos problemas, creamos poco y no concretamos, y la verdad no ligamos, a poco de comenzar la segunda parte nos hacen el gol y ahí se cayó todo”, explicó el arquero Gambandé, quien agregó: “el grupo esta golpeado muchos lesionados, nosotros los mas grandes tenemos que tener la cabeza fría. Es un problema nuestro, de los jugadores, pasaron varios técnicos y el rumbo no cambia”. La misma película Pasó otro partido y Telmo volvió a beber un nuevo trago amargo. Esta vez fue Tristán Suárez que dejó mudo al equipo de Coqui Ferraresi que ya está poniéndose intranquilo. No fue nunca menos que su verdugo pero le ayudó a que le ganara, primero con un gol en contra de Lamas y desde ahí se supo en la cancha que sumaría una nueva derrota. Esta claro, se lo ve en la cancha con la cabeza baja apenas que el rival marca un gol y no es que el Lechero de Ezeiza sea un equipo superior, pero la actitud no es la misma. Atrás quedó el dominio territorial y futbolístico que mostró en los primeros 45 y hasta que llegó el gol en contra que lo dejó de cara al piso. Esta vez ante un rival sustancialmente inferior a los últimos enfrentados, la historia pudo ser distinta porque en los primeros minutos del partido con un zurdazo del reaparecido Mendoza, la pelota pegó en el poste y que luego fuera conectada por Víctor Gauto desde afuera del área. El equipo del “Coqui” era el más decidido y amo del mediocampo. Pero el local comenzó a copar la cancha, convirtiendo ese protagonismo inicial del visitante en una ilusión óptica que se viene reiterando en los últimos encuentros. Durante ese primer acto, Tristán contó con algunas buenas chances para marcar: Un par de tiros libres que se fueron cerca, dos tapadas de Gambandé y un buen pase a los pies de Leguizamón, definiendo éste por arriba del travesaño. Telmo tuvo un buen arranque también en la segunda mitad pero duró hasta que Lamas en su afán de despejar una pelota terminó metiéndola en el arco de Gambandé. A partir de allí se hizo todo cuesta arriba, y volvió a carecer de poder de reacción para revertir el resultado. La sentencia quedó definitivamente firmada a los 40 con un contragolpe por la derecha culminó en los pies de Bogado, definiendo ante Gambandé.