Con el objetivo de incrementar los controles municipales sobre las construcciones particulares que se erijan en Lanús, se firmó el Decreto 044 que avala la ordenanza promulgada por el Concejo Deliberante en enero, e introduce como requisito fundamental para la gestión de permisos de obras “la presentación de Certificados de Factibilidad y Aptitud de Servicios Públicos”. Cabe recordar, que siguen los reclamos vecinales por edificios de gran porte en Lanús centro -uno de ellos en la calle Luis María Drago- y, además del caso de los balcones de Melo y Llavallol que provocó polémicas y tardías pericias municipales hace menos de un mes, sumado a la falta de agua por esos motivos y hasta anegamientos por desagotes no apropiados. Además, la normativa citada rige para todos los expedientes que se encontraban en situación de trámite antes de la sanción de la citada ordenanza. Las certificaciones -que deberán ser emitidas por las prestadoras de agua, cloacas y energía eléctrica- serán exigidas en aquellas edificaciones particulares cuyas superficies superen los quinientos metros cuadrados -ya sean cubiertos y/o semicubiertos - o en los casos en que se construyan cinco unidades de vivienda en una misma parcela. En cuanto a su contenido, entre otras cosas, “las empresas proveedoras de servicios públicos deberán constatar su capacidad técnica para satisfacer el consumo de los futuros ocupantes de la construcción, como así también, las previsiones efectuadas a fin de mejorar la calidad del suministro para los vecinos”. Es para todos Además, el municipio podrá requerir la presentación de dicho certificado en situaciones en las cuales, tanto la magnitud de la obra, como su ubicación o actividad a desarrollar dentro de la misma, pueda afectar de manera negativa la prestación de los servicios en las inmediaciones.