La falta de seguridad e inundaciones en Santiago del Estero y Carlos Tejedor, hacen que chicos y padres de la escuela Yapeyú tengan muchos inconvenientes. Es el lugar donde vota el intendente.
Semáforos que no funcionan e inundaciones periódicas, complican a los vecinos y alumnos de la Escuela 19 Yapeyú, ubicada en Santiago del Estero y Carlos Tejedor de Lanús Oeste. En esa esquina, hay dos señales luminosas colocadas hace algunos años para dar seguridad a los cientos de chicos concurren a ese establecimiento escolar, donde en las elecciones vota el intendente Díaz Pérez. Inclusive el 14 de agosto, votantes le realizaron algunos reclamos. Sin embargo, al estar las luces apagadas desde hace tiempo, el problema de tránsito es cada vez peor, por allí circulan colectivos y el peligro es latente. Mirta es mamá de tres alumnos de la escuela y la situación le preocupa enormemente porque “las maestras a la salida ya no cortan la calle con sogas y carteles, solamente los acompañan hasta la puerta y después se tienen que arreglar solos” dijo. En cuanto a los reclamos que se realizan desde la escuela para su reparación, Verónica -una de las auxiliares de ese establecimiento educativo- señaló que “fueron varios pero siempre la respuesta es que no hay presupuesto”. Por otra parte, los vecinos señalaron que cuando llueve es imposible llegar o salir de la porque la acumulación de agua se extiende por los alrededores, una situación que padecen desde hace más de 30 años. Si bien reconocieron que desde el municipio se realiza el mantenimiento y limpieza de los conductos, esas tareas son insuficientes, por lo destacaron la necesidad de construir nuevos conductos pluviales para terminar con las periódicas inundaciones.
Intervención de bomberos Cuando llueve con cierta intensidad, el agua que se acumula tarda varias horas en escurrirse. Por esa razón, los directivos y docentes aconsejan no concurrir a clases los días de tormenta porque el agua también ingresa en la escuela. Pero cuando el fenómeno meteorológico sorprende al alumnado en clase, deben intervenir los bomberos para rescatar a los chicos y luego llevarlos hasta el cuartel ubicado en José María Moreno al 800, desde donde son retirados por los padres. Asimismo, hay padres preocupados porque la reiterada acumulación de agua fue deteriorando los cimientos de la construcción de la escuela, debilitándolos y poniendo así en riesgo la estabilidad de todo el edificio.