Con 33 años de casados la situación del matrimonio fue sufriendo vaivenes desde hace dos años. Estuvieron en una casa de la avenida Roca, pero fueron desalojados por decisión judicial ya que el verdadero propietario apareció un buen día, siendo que ellos habían alquilado de buena fe a un intermediario. Luego, recalaron en el predio de la ex Giol en Palermo por una gestión de protectores de mascotas, pero de allí se vinieron -también desalojados- hacia Sarandí. Primero a un sector del Viaducto de Mitre al 3000, luego enfrente, ya que no lograron ubicar todo lo que traían en una camioneta por la aparición de una comisión policial que los dejó con muchas menos cosas de las que tenían para cocinar y protegerse.