Una multiplicidad de hechos determinaron la suspensión del partido entre Talleres de Escalada y Deportivo Español cuando apenas iban 12 minutos de juego.
Los incidentes en las afueras, el grupo electrógeno que falló y, en medio de todo esto, una sospecha: ¿el árbitro Germán Bermudez suspendió el partido porque no llegaba al tributo a Joan Manuel Serrat que él mismo realiza? El colegiado tuvo que salir a aclararlo.
Un grupo de hinchas de Español, sabiendo de la eterna amistad entre amabas instituciones, se presentó a ver el partido. Como estaban con la camiseta del Gallego, la Policía no los dejó ingresar. Así comenzaron los incidentes. Fueron breves.
Luego, el generador provisto por la empresa que transmite el partido falló, pero el club tenía otro y aún había sol como para seguir un poco más. Sin embargo, el juez lo suspendió, aún a pesar de la voluntad de los jugadores.
Con la publicación del afiche que promocionaba su presentación en Caballito ese mismo día se encendió la duda.
“No tiene nada que ver una cosa con la otra. Rolando Villalba, jefe del operativo, estaba prestando servicio fuera del estadio y no estaba garantizada la seguridad”, manifestó Bermúdez, a la vez que aclaró que en caso de que el partido siguiera “se retrasa el espectáculo o se pasa para otro día”.