Parece que se convirtió en costumbre para Mariano Pavone arruinarle la tarde o noche a Independiente. En las últimas tres oportunidades que se enfrentó al elenco de Avellaneda, el Tanque fue contundente, preciso y, fundamentalmente, oportuno. Ya había sorprendido vistiendo la camiseta de River cuando el Millonario, en su último campeonato en Primera División, ganó 1-0 en el Libertadores de América. Seis meses después, por la segunda fecha del Apertura que pasó, ya en Lanús, volvió a marcar en otro 1-0. El domingo repitió la fórmula con el Granate. El trio de duelos no sólo tiene el mismo resultado, sino que todos los tantos fueron anotados en el último minuto. Un verdadero karma que el propio delantero aprovecha a la perfección. Por suerte se me está dando. Realmente hay que sacarle jugo a estar rachas que tenemos los goleadores. Es algo increíble, una historia muy particular, pero fue importante para lograr un triunfo que nos deja en lo más alto y con plena confianza para lo que viene”, sostuvo el atacante. Y agregó: “Fuimos superiores en gran parte del encuentro y si bien estaba la victoria para cualquiera de los dos, que haya quedado en nuestras manos enfatiza que estamos por la buena senda”.
Quince minutos de fama Un cuarto de hora le bastó a Pavone para demostrar su poderío en la red. A los 30 minutos del complemento ingresó en lugar de un extenuado Silvio Romero, quien había hecho un gran desgaste como único punta que colocó Schurrer en cancha. Y el ex Betis y Estudiantes no defraudó a las fichas que apostó el técnico. “Sabía de esta situación en la que había amargado a Independiente. Uno entra con eso en la cabeza, entiendo que se puede repetir. Finalmente festejamos y eso es lo fundamental”, aseguró. Y siguió: “Ahora tendremos un duro choque en Paraguay pero quedar en la cima del torneo Clausura nos incentiva a no dejar de lado el campeonato doméstico antes de tiempo. Queremos pelear hasta el final en ambas competencias”.