Diego Valeri es la carta de triunfo del actual equipo “Granate”. Seguro de sí mismo y con llegada al gol -cuatro en tres fechas- se transformó en uno de los artilleros del torneo, y al respecto indicó: “Soy un agradecido a Dios por eso levanté las manos en cada tanto y además de un privilegio ser jugador de fútbol”. Pero también en su haber está el debut ante Quilmes en Primera, hacerle a los vecinos su primer tanto y, justamente, al cumplir 100 partido con la casaca de su club, meter dos goles y ganar. No lo tiene alquilado al “vecino”, pero falta muy poco. El Conde o Pelusa, como otros lo llaman, destacó “gracias a Dios salió todo como quería. Se me dio el gol y nos quedamos con los tres puntos. Estoy agradecido por disfrutar de este buen momento personal con la camiseta de Lanús, que tanto quiero. El hecho de cumplir 100 partidos y hacer dos goles es un regalo extra. Hacía tiempo que no me sentía tan bien físicamente; ojalá siga así”. Asimismo, manifestó: “La gente se entusiasma al igual que nosotros, pero la idea es sostener esa ilusión adentro de la cancha. Por otro lado, el equipo sintió mucho desgaste por el horario y se vio un poco cansado. Pero creo en el segundo tiempo lo podríamos haber liquidado más allá de que Quilmes fue a buscar el empate porque no tenía nada para perder”. Además, sobre el encuentro del sábado, opinó: “creo que lo mejor de nosotros se vio durante el primer tiempo. Si bien nos hicieron el gol y sufrimos un poco, en esos 45 minutos tuvimos un buen rendimiento. Ahora tenemos que descansar pero enseguida poner la cabeza en el clásico contra Banfield”. “El último partido que jugué contra ellos lo empatamos 1 a 1 con un tanto de Lagos. Yo estaba en el banco de suplentes porque venía de una lesión y, cuando ingresé, me erré un gol sobre la hora. Por eso quiero convertirle a Banfield, ya que nunca tuve la oportunidad. Ojalá sirva para ganar”, sostuvo. El volante, destacó además a sus compañeros de “jerarquía y buen pie” y afirmó que “ojalá nos vayamos acomodando en función de equipo que será mucho más importante que cualquier individualidad. Ser protagonistas “Sabemos que con Banfield es un partido especial, hay que ganar porque queremos ser protagonistas de este campeonato. Se me da el gol y ayudó al equipo para ganar, espero que siga así, el 33 -su camiseta- .no es la cábala, es la edad en que murió Cristo y la uso, elegí ese”, contó. Al final, reiteró que Lanús tuvo las situaciones más claras -a él le anularon un gol que no fue offside- y fue factor de la reacción inmediata del local para sacar la diferencia en el primer tiempo. “Yo quiero mantener este nivel, tenemos que pensar en el rival después de disfrutar. Mis manos al cielo son en agradecimiento a Dios, es un privilegio ser jugador y poder disfrutarlo con salud”, finalizó.