Proponen un observatorio itinerante integrado por ex foristas que recorra los barrios y afirman que las plazas del distrito “están copadas por quienes venden paco”
Vecinos de distintas zonas de Lanús preocupados por la reiteración de hechos delictivos, impulsan la creación de un “Observatorio de Seguridad Itinerante”. El mismo, estaría integrado por ex foristas y vecinos interesados por esa problemática y entre otros objetivos, buscarán evitar la excarcelación de reincidentes. Si bien las reuniones se realizan en la sede del Centro de Jubilados y Pensionados “Mario Amaya” de Valentín Alsina, sesionarán en los distintos barrios donde se los convoque, según anticiparon. La iniciativa surgió por la necesidad de poner “un ojo crítico en la justicia” dijo David Romero Ayala, presidente del Foro de Seguridad de Valentín Alsina, y dijo que “los jueces también tienen que hacerse cargo de la inseguridad que vivimos”. Es por esa razón, a través del Observatorio quieren poner acento sobre los magistrados, que “sin preocuparse del chico que delinque y crece en el delito y luego de adulto cuenta con un frondoso prontuario, esa persona continúa en la calle”. Además se pidió a los vecinos “sumarse y no esperar que les pase algo para luego participar”. El mentado Polo Judicial, en tanto, ya ni cartel tiene sobre la avenida Yrigoyen. Todo un problema, son las denuncias de que las plazas de Lanús “están copadas por quienes venden Paco y otras drogas”. Se trata de jóvenes que se movilizan en moto “con total impunidad”. Indicó el forista, que “en las plazas Primero Mayo y Constitución de Valentín Alsina es frecuente ver chicos drogados o bebiendo alcohol. Otro de los puntos críticos, es barrio Santa Teresita de Lanús Este”. Basta de ruidos Mientras que en Lanús el número de jóvenes que circulan con la música de sus automóviles a todo volumen es cada vez mayor, en Quilmes y Brandsen desde hace algún tiempo prohibieron ese accionar. Mientras hubo una reunión entre jefes policiales y de Gendarmería para “evaluar” lo actuado, un reciente informe televisivo mostró “la noche de Lanús” donde ocurren desmanes y serios problemas. Entre las medidas adoptadas por quilmeños y brandseños, estuvieron la colocación de carteles “prohibiendo los ruidos molestos” y operativos disuasivos. Se busca que el sonido no supere los ocho decibeles, por lo que habitantes de Lanús coinciden en que habría que copiar esa iniciativa.