Volvió a mediados de 2012 para dar una mano y aportar su granito de arena en el objetivo de evitar un posible descenso a Primera C, tres años después, el defensor está a sólo un punto de dejar al club en la máxima categoría.
"Mi objetivo es terminar este partido y esperar para ver cómo me siento para el próximo", avisaba Gastón Aguirre, emblema y capitán de Temperley, en su regreso en 2012. Hoy, tres años después, en lugar de luchar por no descender a la Primera C, está a un punto de dejar al Celeste en Primera. "Si bien es cierto que perdimos tres partidos consecutivos, siempre merecimos un poco más", aseguró el experimentado marcador central.
Lesión tras lesión, volvía a su amado club para disfrutar de sus últimos días de profesional con la camiseta que lo vio debutar. Ya han pasado 700 de sus últimos días como profesional y Aguirre no parece aquel de las operaciones en la rodilla y la "despedida en casa".
"Sigo con el mismo pensamiento del día que llegué: tengo que llegar bien al fin de semana. Esto es fútbol y nunca sabés lo que va a pasar. Yo en lo personal estoy feliz porque el club está en un gran momento, en mi caso estoy a punto de cumplir 34 años y estoy en un momento hermoso de mi carrera. Si hace dos años me preguntaban si cambiaría todo, los clubes en los que jugué y las cosas que conseguí por este presente, por estar con este plantel en el club del que soy hincha, lo hubiese cambiado. Pero no puedo detenerme en eso porque tenemos la obligación de pelear el descenso y mantener la categoría, que también es un objetivo lindo. Para nosotros, salvarnos del descenso es como salir campeón", expresó el capitán del Celeste.
Sin dudas, desde su retorno a la institución que lo vio nacer hasta hoy, la gesta del plantel y él como cabeza del mismo le ha significado colocar su nombre entre las luminarias más importantes de la historia de Temperley. Allí, donde brillan las estrellas de Mariano Biondi y Alfredo Beranger, entre otros, allí figura su nombre. Sin embargo, el presente es un tirano que muchas veces otorga poco tiempo al placer de saborear los logros obtenidos y Aguirre transita los últimos partidos del 2015 con la mente puesta en el mismo lugar que en los primeros: dejar a Temperley en Primera.
En este sentido, recalcó: "Si bien es cierto que perdimos tres partidos consecutivos, siempre merecimos un poco más. Nosotros tenemos que pensar siempre en qué podemos hacer nosotros. En los tres partidos que nos quedan tenemos que sumar sabiendo que un último esfuerzo nos deja cumplir nuestro objetivo.
Sentimos mucho estas derrotas, pero estamos con muchas ganas de revertirlo".