Se estrecha el camino, se acaba el tiempo y la fe sigue intacta en Temperley, que pretende llevarse un triunfo histórico en San Juan contra San Martín que pueda infundirle aliento para quedarse en Primera División.
El trámite no será fácil para el Gasolero, pero en el plantel existe una mística de convencimiento de que todo saldrá bien: “Tenemos las mejores expectativas y vamos con todo a una cancha más que difícil, es más que una final porque el rival es complicado, se hace fuerte de local. Nos tenemos mucha fe”, sostuvo a El SurUrbano un Ignacio Bogino que derrocha optimismo.
El defensor del Celeste aseguró que el nivel del equipo deja argumentos suficientes como para seguir en Primera División: “A los chicos los veo muy bien, la verdad que hemos hecho bastantes méritos para que las cosas se den. Por rendimiento y por constancia hay argumentos que nos pueden asegurar la categoría, se juega con una idea clara, buscamos ser protagonistas y tratamos de ganar en todas las canchas. En algunos encuentros lo hemos logrado resaltar eso y vamos por más contra San Martín”.
Bogino no tiene la certeza de si jugará o no el viernes ante el Verdinegro cuyano, pero su camino en el Gasolero vale más que un partido: “Ya van a ser dos años y medio que estoy acá en el Celeste, le tomé cariño, me identifiqué con la institución y con la gente. Recibí y recibo mucho a diario, mucho afecto, mucho apoyo y aliento, así que todo el equipo trata de poner a Temperley en el mejor plano futbolístico, en la elite. Intentamos dar el ciento por ciento para que así sea, ojalá que adentro de la cancha retribuyamos lo que el hincha nos da cada día”.
El ex defensor con pasado en Rosario Central y Arsenal señaló que las tres semanas siguientes serán, quizá, las más importantes de su vida, donde el Gasolero dependerá de resultados propios y ajenos para continuar en la A.
Y sostuvo que en estos tiempos, el mensaje del entrenador solamente les lleva tranquilidad: “Siempre es el mismo: Gustavo (Alvarez) que ante todo debemos estar calmos y hacer lo mejor que damos en los entrenamientos: ser precisos, profundizar el juego colectivo, creer en nosotros mismos y en el buen pie del equipo y repetir los grandes partidos que se han hecho en esta temporada. Si hay algo que tiene Temperley es la frente bien alta”.