Los reclamos vecinales crecen en el distrito, exigiéndole al gobierno de Fernando Gray que destine recursos a resolver estos problemas y mejore la calidad de vida de los vecinos.
El estado de la red vial y de los desagües, sumado a recientes obras inauguradas que ya están en proceso de franca destrucción, son algunos de las razonas que motivan las quejas de los vecinos de distintos barrios de Esteban Echeverría, especialmente las zonas de la periferia.

Un ejemplo de ello, según testimonia los contribuyentes del lugar, es la obra de la avenida Fair. Debido a una obra de cloacas debieron pavimentarse nuevamente distintos sectores, pero muchos de ellos ya están totalmente rotos.

Algunos creen que esta realidad se debe a la falta de controles, a abaratar costos o a generar nuevos negocios. En este sentido, el gobierno de Fernando Gray fue denunciado por irregularidades en la contratación de empresas, tal como publicó Diario Popular le domingo pasado.

Esteban Echeverría aún cuenta

con el 60 por ciento de calles de tierra. Por ello, exigen al gobierno municipal que destine recursos al arreglo de los pavimentos, a motonivelar o a rellenar y no destine recursos a la organización de grandes eventos culturales.

Ejemplos

La esquina de Farina y Mitre es otro de los casos señalados. Después del tendido de la red cloacal el pavimento se rompió y tuvieron que arreglarlo en tres oportunidades.

Por ello, a muchos los enfada el gasto que realiza el Intendente en la contratación de grandes artistas y no destinar recursos a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

Otra contradicción que viven los echeverrianos es el contraste entre el estado de las calles, o de las alcantarillas -destruidas u obstruidas- y la proliferación de carteles municipales con la consigna "Estamos trabajando".

Problemas

El pavimento de la Avenida Oliver de la localidad de 9 de Abril, también demando gran cantidad de tiempo para su finalización. Sin embargo, tras la anhelada inauguración, el agua se acumula en distintos sectores, ocasionando más que un dolor de cabeza para los peatones y con la incertidumbre de si este problema no deteriorará el hormigón en el futuro.

Todos estos problemas son lo que sufren los frentistas de calles pavimentadas o los automovilistas, pero quienes residen en los barrios más alejados, con calles de tierra, pero éste, es otro cantar.