El atraco incluyó la privación ilegítima de la libertad de una familia y maniobras financieras fraudulentas. La investigación permitió identificar una red que operaba incluso desde unidades penitenciarias.
La Policía de la provincia de Buenos Aires logró la detención de seis personas acusadas de integrar una organización delictiva responsable de un violento robo bajo la modalidad de entradera. El operativo, que incluyó múltiples allanamientos, fue el resultado de una investigación coordinada entre la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora y la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA). El caso se inició a raíz de un llamado al 911 que alertó sobre un asalto en una vivienda de la zona. Según las actuaciones judiciales, al menos cinco individuos ingresaron al domicilio a través de la terraza. Una vez en el interior, redujeron a una pareja y a su hijo, quienes fueron maniatados y amenazados durante el tiempo que duró el atraco.
Los delincuentes sustrajeron aproximadamente 400.000 pesos en efectivo, joyas y teléfonos celulares. Sin embargo, la complejidad del delito aumentó cuando los asaltantes utilizaron las aplicaciones bancarias de una de las víctimas para profundizar el robo. A través de transferencias electrónicas, los malvivientes desviaron 15.000 dólares hacia cuentas de terceros y gestionaron, en tiempo real, un préstamo bancario por un valor de 4 millones de pesos, lo que denota un nivel de sofisticación y conocimiento de herramientas financieras digitales por parte de los autores.
Las tareas investigativas fueron clave para desarticular la banda. Mediante el análisis de las cuentas receptoras, el seguimiento de los movimientos financieros y el peritaje de comunicaciones, los investigadores lograron establecer una maniobra de dispersión de fondos diseñada para dificultar el rastro del dinero. Uno de los datos más relevantes de la pesquisa fue la detección de conexiones que sugieren que el robo habría sido coordinado por individuos que se encuentran alojados en unidades penitenciarias, quienes habrían brindado apoyo logístico o directivas a los ejecutores externos.
Con las pruebas recolectadas, la Justicia ordenó una serie de allanamientos en diversos puntos de la región. Durante los procedimientos, se concretó la aprehensión de seis sospechosos y se secuestraron numerosos teléfonos celulares, elementos que serán sometidos a pericias para intentar dar con el resto de los implicados y el destino final de los valores sustraídos. Los detenidos y el material incautado quedaron a disposición de la fiscalía interviniente, bajo las carátulas de robo agravado, privación ilegítima de la libertad y fraude informático.
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