Dentro de los marcadores que se registraron en Villa Albertina el sábado y en Estancia Chica el domingo, sobresalió la gran victoria que como local obtuvo la Séptima División, dirigida por Marcos Crouzat, que se despachó con un lapidario 9 a 0, ante un rival que en las once jornadas anteriores sólo había recibido siete goles.
El mismo sábado, la Octava de Luis Romero también ganó (lidera las posiciones en la categoría), en su caso por 2 a 1, en tanto la Novena de Nicolás Larcamón, venció por 2 a 0. Ya el domingo, en La Plata, la Cuarta de Rubén Galarza cayó ajustadamente por 1 a 0, mientras la Quinta de Néstor Palópoli se impuso 2 a 1, y la Sexta de Rubén Córdoba igualó 0 a 0.
De todas formas, el duelo más destacado fue el protagonizado por la Séptima División. Allí, Los Andes vapuleó a un rival que no sólo había sido muy poco goleado en el torneo, sino que además llegaba con 25 unidades, como escolta del puntero, Temperley, y un punto por encima del Milrayitas, que ahora ocupa ese lugar.
En la primera mitad, el conjunto de Crouzat se retiró al descanso ganando por 3 a 0, producto de los goles convertidos por Aldo Duarte, Emmanuel Medina y Patricio Luce.
Pero la lluvia de goles llegó en el complemento porque entre los 22 minutos del segundo tiempo, y hasta los 32, Los Andes convirtió cinco tanto más, es decir que tuvo un promedio asombroso de una anotación cada dos minutos. En este caso, convirtieron Martín Moreyra, Marcelo Rodríguez, otra vez Duarte, Mauricio Vergniaud y Sebastián Castillo Oliva, mientras a las 44 apareció Brian Ibáñez para decorar un resultado impactante.
En un fin de semana que terminó con tristeza dado el fallecimiento del padre de Damián Timpani, coordinador general de inferiores, el conjunto lomense continuó su carrera rumbo a la meta fijada: mejorar año a año la producción en Juveniles, donde nunca había liderado una tabla general.i