Reclaman al Estado realizar una importante inversión para
reacondicionarlo y garantizar la atención de la salud en el principal
centro asistencial de Echeverría.
El Policlínico municipal Santamarina estuvo 72 horas sin agua potable, provocando serias complicaciones para la atención de los pacientes y la paralización de algunos servicios como el de esterilización, diálisis, laboratorio, baños y cocina, según denunció el Sindicato de Trabajadores Municipales de Esteban Echeverría (STMEE).
Esta no es más que otra muestra de las graves deficiencias edilicias que padece el centro asistencial, que hace menos de un mes sufrió el desborde de la cloaca en la cocina.
La situación hace necesario replantearse si debe seguir en la órbita municipal o pasar a depender de la Provincia, para poder concretar una importante inversión para su acondicionamiento y garantizar una atención de calidad.
Ante esta urgencia, la municipalidad proveyó de agua con cisternas y anunció que el lunes comenzarán los trabajos para reparar la cañería que abastece al nosocomio, a dos escuelas y un sector de un barrio aledaño. Desde el gremio temen que "este parche" termine por ser definitivo y, luego, no se concreten trabajos más importantes.
El precario estado de las cañerías fue lo que provocó que el problema que se extendió desde el sábado hasta el martes pasado, lo que obligó a empleados y familiares de los pacientes a acarrear baldes para usarla en baños y cocina.
El secretario general del STMEE, Adrián Gouín, consideró que "la falta de mantenimiento está llevando al principal nosocomio del distrito al colapso", por lo que reclam´`a al gobierno "hacerse cargo de la situación, dejar de tapar agujeros con parches y hacer la inversión necesaria para ponerlo en condiciones".
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