Inesperadamente, Leandro De Bórtoli debió dejar el banco de suplentes para hacerse dueño del arco de Temperley en tiempos donde los números le pisan los talones al Celeste y se hace estrecho el camino, pero en estas circunstancias, el sureño se pone la coraza y va por la permanencia.
En una charla exclusiva con El SurUrbano, el guardavallas dio cuenta de cómo transita la semana más larga del semestre el Gasolero, sin actividad por fecha FIFA: “Sirve muchísimo para recuperarnos físicamente del desgaste una seguidilla de partidos en siete u ocho días, aparte corregís cosas, hablás más tranquilamente sobre lo que falta, y controlás la ansiedad lógica por un fin de semana sin fútbol. Será productiva para darle los toques finales a lo que queda, tres fechas fundamentales”.
De Bórtoli señaló que aunque la cuerda se haga cada día más finita, en el Gasolero permanecen unidos con vistas a alcanzar la meta: “Faltan los tres partidos más importante del año, aunque no miramos el fixture de golpe, vamos paso por paso. Ahora se viene San Martín de San Juan y vamos por los tres puntos a una cancha difícil, por lo que no desviamos la atención de eso, del fecha a fecha”.
El arquero de 28 años logró su madurez en el puesto conforme pasa el tiempo: supo esperar, creer y no parar de perseverar hasta lograr estar del arranque. La lesión de Matías Ibáñez aceleró el proceso, pero aún así, De Bórtoli no se vuelve loco.
“Desde lo personal, me puso muy feliz porque pude tener una actuación deseada ante Talleres, pero mi cabeza pasa por otro lado: se logró un resultado importante que vale más que cualquier éxito personal. Obviamente que me gusta la gente se sienta identificada con el esfuerzo que realizamos, cada uno en su función trata de hacer lo mejor, aunque hoy la prioridad es que la identidad del grupo sigue intacta y que la logramos mantener, eso está por encima por cualquier situación particular. Hoy se necesita eso: el éxito grupal”, analizó un De Bórtoli que fue ovacionado por los hinchas de la institución.
Por último, indicó que el lema principal en el Celeste es el “sacrificio y fortaleza” y agregó: “Nos propusimos tratar de llevar a cabo el trabajo semanal en todas las fechas y ser protagonistas, tener esa rebeldía del juego colectivo y mantener la posesión de la pelota. Sabemos lo que queremos, a qué apuntamos y las armas con las que contamos para lograrlo. Y juega un rol fundamental la familia acá también, junto a las amistades, porque te dan fuerza en el momento de adversidad, están pendientes de todo lo que pasa”.