Cabe recordar, que en dicho centro sanitario hubo reclamos de profesionales sobre la seguridad y hasta un cese de actividades en octubre para exigir más custodia ante cualquier intento de agresión a las personas que allí se desempeñan.
Ante estas demandas, que también exigieron las guardias de la UPA lanusense, en el hospital Evita y en el Fiorito de Avellaneda, en los que también se instalaron botones.
Los especialistas en seguridad, en tanto, explicaron que los botones son aparatos que no generan ninguna señal en el lugar donde se oprimen.
En cambio, en la central de operaciones de la cartera de Justicia y Seguridad, se dispara una alarma que indica al operador el nombre del hospital que se encuentra en una situación de emergencia. De inmediato, se avisa a la policía y un móvil se dirige al lugar.
Asimismo, sumarán una campaña gráfica de comunicación en los centros de salud para desalentar el maltrato y los hechos de violencia.
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