Las probabilidades de lluvias ponen en alerta a los habitantes del barrio Garay y alrededores, ya que eso significará que "el piletón" -como llaman a esa planta-, desborde y contamine toda el área.
El intendente de Almirante Brown, Darío Giustozzi, seguramente no percibe los pestilentes aromas que emanan del lugar, desde su despacho ubicado frente a la plaza Brown, en pleno Adrogué.
El jefe comunal fue quien les había prometido a las familias del lugar que "el piletón iba a desaparecer", pero esto no se cumplió.
Es más, el barrio Garay -donde viven unas 500 familias, quedó al margen de las obras de cloacas que se hicieron en la zona.
Julio Horisberger, vecino del barrio Garay y presidente del centro de jubilados 15 de Julio, advirtió de los peligros de esta situación y reclamó una solución a las autoridades municipales.
"El intendente nos había dicho que el piletón iba a desaparecer, pero todo sigue igual, y los únicos perjudicamos somos los que convivimos con este foco infeccioso", señaló el jubilado, quien se quejó además del casi nulo mantenimiento de las zanjas.