Gustavo Alvarez sabe que cada partido con Temperley es adentrarse a un destino incierto pero cuando se tiene la convicción de alcanzar las metas, nada detiene la marcha de un Gasolero que pretende quedarse en la máxima categoría de nuestro fútbol.
Firme en sus pensamientos y con la premisa clara de salir de la zona de descenso, el entrenador del Celeste palpita el compromiso frente a Talleres de Córdoba y planteó en testimonio a La Nuestra Radio los puntos a mejorar de cara a cumplir el gran objetivo del semestre: “Debemos estar atentos a las imprecisiones en el manejo de la pelota. Si estas impreciso vas a carecer de profundidad, si no tenés profundidad es muy difícil hacer goles”.
El director técnico de Temperley manifestó que pese a las difíciles circunstancias que atraviesan desde lo deportivo, los jugadores permanecen inconmovibles: “El equipo está maduro, sufre las derrotas, pero con equilibrio emocional permanente y esa es la clave para seguir en Primera División. Ellos ya se acostumbraron a este cuerpo técnico, que busca cosas simples: nuestra forma de trabajo es corregir lo que no se hace mal y potenciar lo que se hizo bien”.
En este sentido, el orientador táctico amplió: “Hay que estar preparado para jugar con la pasión, con la tranquilidad y la inteligencia necesaria. A partir del manejo de pelota tenemos que encontrar los huecos para atacar y lastimar a Talleres”.
Emiliano Ozuna será una de las piezas que podrá recuperar frente a la T, por lo que expresó que frente a Banfield sintieron su ausencia: “Con el resultado puesto se notó que no jugó, pero las campañas o los objetivos los consiguen los planteles. Tengo dos o tres jugadores por puesto y un grupo de futbolistas en el que todos son parejos”.
Por último, remarcó que en la caída ante el Taladro, en Peña y Arenales, la falla fue “no ganar pelotas en la mitad de la cancha” y agregó que por más que el rival no fue lo suficientemente profundo para abrir el partido, “se hizo fuerte en las jugadas de pelota parada”.
Y concluyó: “Pienso que nos superaron en el tramite pero sin profundidad. En el segundo tiempo modificamos algunas cosas y a partir de ahí emparejamos. Cuando no tuvimos claridad compensamos con empuje. Tuvimos dos jugadas claras, contra ninguna de Banfield. Si el partido se ponía 2 a 2 no era descabellado y en el momento que parecía que estábamos cerca del empate nos hacen el tercer gol”.