Mientras decenas de barrios de Lomas de Zamora siguen sumidos en el barro y el olvido, el intendente Martín Insaurralde destinará millones de pesos para asfaltar 84 calles adoquinadas de zonas residenciales de Banfield, Lomas y Temperley.
De la noche a la mañana y, quizás aprovechando la distracciones generadas por la época del año, envió al Concejo Deliberante un Proyecto de Ordenanza para pavimentar esas calles y descomprimir el tránsito de avenidas por vías alternativas. La iniciativa (Nº 16.458), que modifica la antigua Ordenanza N° 10.483, cuyo objetivo central era preservar este patrimonio urbanístico, tuvo apoyo unánime.
En ese marco, desde la asociación vecinal Fuenteovejuna no descartan que haya “otros intereses” detrás de todo esto, y responda a necesidades de las constructoras que pueblan con torres las áreas céntricas.
En diálogo con este medio, miembros de la entidad criticaron la forma y el contenido de la nueva norma, que “le quitará identidad a nuestros barrios, serán menos tranquilos y más inseguros, y con calles sin capacidad de absorción”.
“A muchos les parecerá una solución porque el estado de los adoquinados es calamitoso, pero eso pasó porque la comuna no realizó el mantenimiento correspondiente, quizás de manera adrede para llegar hasta aquí”, agregaron. El tema ha revolucionado a los vecinos que mañana, a las 10, se movilizarán hacia el municipio para exigir que se dé marcha atrás con lo que consideran “un atropello”.