Médicos, enferemeros y vecinos concretaron un abrazo solidario para exigir que no se desmantele el sector. Además, denunciaron que intentan trasladar a profesionales al hospital de Calzada.

El hospital Cecilia Grierson de Guernica está a punto de quedarse sin Servicio de Neonatología debido a la falta de profesionales, hecho que es resistido por la CICOP (Asociación de Profesionales de la Salud) de Presidente Perón y la comunidad. Unas 200 personas concretaron un abrazo solidario y el jueves próximo, a las 10, harán una suelta de globos.

Desde la entidad gremial aseguraron que el servicio tiene cubierta la guardia sólo “tres días de la semana y cuenta con una médica de planta”, por lo que son las enfermeras las que cuidan y sostienen a los recién nacidos internados, al margen de algún pediatra que se ocupa de la recepción de los recién nacidos.

Norma Faravelli, delegada de CICOP en ese centro asistencial, explicó que “en estas condiciones se trabaja desde hace tiempo y cada niño prematuro o de riesgo que nace en el Grierson debe derivarse a un servicio que tenga su plantel cubierto, pero la gran mayoría de los Servicios de Neonatología provinciales funcionan al límite de su capacidad y con muchísimas limitaciones”.

Al respecto, la dirigente gremial señaló que “el Ministerio de Salud, en lugar de resolver el problema, decide cerrar el Servicio, dejando sin posibilidad de atención a otros recién nacidos de riesgo”.

Asimismo, denunció que intentan trasladar a los neonatólogos al Hospital Oñativia de Rafael Calzada, “sin respetar sus condiciones laborales ni sus derechos. Ese traslado intenta ponerle llave al Servicio y, posteriormente, desmantelarlo”.

“No vamos a abandonar nuestros lugares de trabajo ni vamos a dejar sin atención a las mamás y a sus recién nacidos, porque confían y necesitan de nosotros y de nuestro hospital”, aseguró Faravelli.

La médica informó que se han reunido con directores del hospital de esta y anteriores gestiones, pero “ellos no pueden resolver el problema”.