"Que sea Temperley me da mucha tranquilidad. Por lo que me dijeron es una institución muy ordenada y con gente muy buena", señaló el ex futbolista de Flandria en sus primeras horas como jugador del Celeste.

Después de un paso por Flandria, al defensor paraguayo William Riveros se le cumplió “un sueño”, tal cual lo dijo el día en que rubricó el contrato que lo unirá por una temporada con Temperley, por lo que ya se puso a las órdenes del entrenador Gustavo Alvarez.

Riveros llegó con la dura misión de ponerse la armadura de hierro en la última línea, donde intentará que no se noten las ausencias de Gastón Bojanich y Cristian Chimino, futbolistas que ya no están en el club.

En testimonio a Vavel, el ex jugador del elenco de Jáuregui, dio sus primeras sensaciones del arribo al Celeste: “Estoy muy contento por llegar a Primera y que sea Temperley me da mucha tranquilidad por lo que me dijeron es una institución muy ordena y con gente muy buena”.

Contento por su primera gran experiencia en la elite del fútbol argentino, Riveros ya se puso el chip gasolero y planteó sus metas: “El primer objetivo que tengo es de cumplir con Temperley desde el lugar que me toque después se verá como viene todo”.

A los 24 años, el marcador central tendrá una responsabilidad muy importante, ya que se caracteriza por un juego aéreo interesante en la última línea y proyección si le toca desempeñarse como lateral en ambos lados: “Tengo muy buen juego aéreo en las dos áreas, me gusta mucho jugar y no tirarla por tirar, pero no me tiembla nada si la tengo que tirar con todo, voy a la disputa siempre”, soltó el paraguayo.

Y se mostró agradecido con el llamado del DT: “Por suerte tuve la posibilidad de hablar con Gustavo (Alvarez) me dijo que le gustaría contar conmigo y no lo dudé, acepté enseguida. Esperé a que se diera todo”.

Según confió, el interés del Gasolero venía desde la mitad del desarrollo del torneo Nacional B, aunque nunca perdió los estribos: “Lo tomé con mucha tranquilidad porque todavía estábamos peleando en ese momento con Flandria para no descender entonces traté de no pensar tanto. Obviamente mi respuesta era un si y no lo dudé un segundo”.

Por último, mostró gratitud hacia su club anterior, que le permitió tener este salto de calidad, luego de haber jugado en la C, en la B Metropolitana y en el Nacional B: “Estoy feliz por todo lo que pasé en Flandria y la realidad es que no pensé pasar todo lo que pasé en esa hermosa institución”.

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